8 de junio 2001

El Novillero Mejicano    El Jalisco

D. José Orozco Hernández

Fue cogido en novillada con picadores de hace pocos días en la localidad  de Alpedrete ( Madrid) finales de Mayo  2001 

 Al torear por naturales fue cogido por el burel y tras voltereta  en el cuerno ,  resulta corneado en el tercio inferior del muslo derecho.

Después de ser atendido en la enfermería  por el equipo de la plaza fue trasladado  e internado en Hospital  para  su Seguimiento y observación.  

Alos 13 días de la cornada, acude a nosotros por posteriores problemas con la herida ;  pocos días después de abandonar el Tto. antibiótico.

Encontramos tumefación lateral externa por encima de la rodilla dcha,  que se procede a evacuar obteniéndose abundante secreción serosa de color amarillo rosaceo translúcido.

Tras lo cual, en el interior de la herida aparece cavidad amplia que ponemos a descubierto, desbridamos y drenamos.

 

Se realiza estudio radiológico en busca de cuerpos extraños con resultados negativos.

Se instaura tratamiento médico,  postural  e  inmovilización con vendaje compresivo.

Se pospone realización de apertura en zona declive, de drenaje por contra abertura, supeditada a evolución de   Herida contaminada. 

Curas diarias con drenaje de gasa

 

En la actualidad evoluciona favorablemente. 

14 Junio 2001

Al persistir molestias y no ceder supuración de la herida,  se decide explorar directamente la herida.

Nos ponemos en contacto con el compañero que realizó la intervención anterior y comentamos con él la evolución de la herida y nuestras intenciones, después de valorar conjuntamente la situación actual y la previa.

Decidimos Intervenirlo para explorar y drenar correctamente la herida.

En el acto quirúrgico encontramos una zona cicatricial  fibrosada yuxtapuesta por dentro al labio superior de la herida de aproximadamente 3,5 x 2,0 cm, que procedemos a extirpar.

Hacia la cara lateral externa evindenciamos amplio despegamiento en subcutaneo en forma de campana bicavitada, compatible con dos trayectorias de 12 y 14 cm aproximadamente; que se dirigen hacia abajo y afuera en dirección a la articulación de la rodilla.

Desbridamos tabique intermedio de cavidad, dejando cavidad única, para su mejor drenaje.

La situación es algo abigarrada con fondo opaco, deslustrado con signos escasos de moteado blanquecino en músculo subyacente a consecuencia del sufrimiento tisular, típico de heridas que cicatrizan por segunda intención.

Después de disección cuidadosa de la zona encontramos defecto de continuidad del músculo Vasto externo que presenta crater de 3 x 6 cm por donde se contempla en plano muscular inferior y por tanto  evidencia de sección del vasto externo.

Procedemos a liberación de tramos inferior y superior restantes del músculo independizándolo del plano subcutaneo y posteriormente a su unión término terminal.

Se realizan tomas para cultivos y antibiograma.

A continuación se realiza cuidadoso y repetitivo lavado y cepillado de interior de herida.

Se drenan el espacio intermuscular y el subcutaneo mediante dos drenajes de Penrrose que abocan a zona de máximo declive por contra abertura amplia.

Se posiciona drenaje estrecho multi perforado a lo largo de la herida para realizar lavados posteriores diarios;  que emerge por contra abertura en punto superior de Herida y llega por abajo a salida inferior de los otros dos drenajes. 

Se eliminan esfacelos y bordes de herida anterior,  logrando de esta manera una nueva herida que presenta mejores posibilidades de cicatrización. Se cierra herida

 

 

detalle de cura diaria.

En la clínica.

16 de Junio 2001

Curas diarias con lavado.   Retirada lenta diaria de drenajes.

Tto. Antibiótico.  Anti inflamatorio.  Anti trombótico.

Empieza deambulación ayudada.

Evoluciona sin alteraciones.

 

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