15 Septiembre 2002

D. Diego José Chacón Marín

                                          

Aparatosa cogida con gran revuelo de público al esquivar una res y encontrarse de cara con otra.

Cogida y  cornada.

Gran sangrado que corre muslo abajo como una oleada de aviso.

Todos se dan inmediata cuenta de la gravedad de la cornada.

El herido;   Mozo de 17 años,  que participa en la suelta de vacas posterior al festejo,  avanza en volandas

sobre las cabezas de los mozos.  

Así cruza la barrera y la puerta camino de la enfermería que dista solo 10 mts.

La desesperación de quienes lo llevan.

El equipo medico intuye la gravedad extrema por los gritos de fuera de la puerta y porque parece que la tiran. El caos de siempre.

Los médicos se ponen a trabajar.   A intentar un imposible.   Porque estas cornadas llevan implícita la muerte.

Sacar adelante una vida en estos casos es de verdad difícil.

La operación.   El desgarro femoral.   La hemorragia masiva.   Todo son manos alrededor de la herida.  La lucha.

Al final,  la Luz.

El traslado al Hospital universitario de Sevilla.   La colaboración  y la entrega de los compañeros. 

 

Detalles de la herida.

Hoy a las 24 horas de la cornada nadie se ha enterado de que este muchacho a estado a punto de morir.  No es una figura del toreo.

 

Parte Facultativo:

Herida por asta de toro en tercio supero interno de muslo derecho, con sangrado a chorro, de aspecto venoso, en cuantía importante.

Exploración de la herida con material quirúrgico y anestesia local encontrándose sangrado activo de la femoral externa por desgarro lateral.  Se realiza ligadura que coarta parcialmente la hemorragia, manteniéndose flujo mínimo a través de la herida. Pulsos arteriales dístales mantenidos.  Empacamiento de la herida y vendaje compresivo.  Traslado urgente en UCI Móvil a H.U.S. previo contacto con Cirujano Jefe de guardia, Dr. Juan Arenas y Cirujano Vascular de guardia DR. Contreras.

Pronóstico Muy Grave.

 

A fecha de hoy 18 de Septbre. de 2002:    Nuestro intervenido permanece internado en el Hospital Universitario de Sevilla

la evolución del herido es plenamente satisfactoria y se encuentra fuera de peligro vital.

Se le traslada a planta.   Estuvo toda la guardia de ayer bajo la atenta vigilancia del Dr. Gómez Rosado, miembro de nuestro equipo medico y cirujano de guardia del H.U.S.    

Ya se desplaza por su habitación con muletas  y se encuentra muy mejorado.

Estuvimos a visitarle y encontramos también a D Juan Arenas Alcalá,  Jefe de guardia del H.U.S. quien lo intervino en el Hospital; a quien saludamos desde aquí, y quien revisa la herida de nuestro paciente.

 

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